Tanto de todo

Somos compuestos de adjetivos

Los restos de nuestros recuerdos

Consecuencias de amoríos

Somos lo que creemos entender

Y lo que no queremos comprender

Somos la intuición desvelada

Caótica trama aturdida

Bala perdida encontrada

Somos las palabras que escupimos

Y el viento que corta nuestros gritos

Lo que ociosamente sufrimos

Alumnos de lo que vivimos

Caricias que no sentimos

Somos una poesía absurda

Profesora, princesa, y palurda

Lo intangible que nos rodea

Que como pareja insensata

Calla, abraza, y putea

Los hábitos a los que volvemos

Lo que creemos que un día seremos

Qué abstracto lo mucho que somos

Tonos de pedazos de tiempos

No es un lienzo monocromo

Es un arte ser tanto de todo

En esta paleta yo me acomodo


Valentina Reyes, desaforadamentelibre ©

En honor a mentes diferentemente iguales

Ayer falleció una de las mentes científicas más extraordinarias y en honor a él, y como aún me divertía con el juego de las décimas, les dejo una décima en honor a Stephen Hawking:

 

Teorías esenciales

De partículas y ciencias

Son sembradas por conciencias

De mentes excepcionales

Diferentemente iguales

Que en su último aliento

Nos cedieron su asiento

Ingenio fue su sendero

Recordemos con esmero

Su valor y su talento 

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

#DiferentementeIguales

Jorge Drexler, uno de mis artistas favoritos y que — por si no lo conocen — es un genio lírico, hoy hizo un ejercicio poético en sus redes sociales que incentivó a crear una décima en base al hashtag que ven arribita. Aquí les dejo mi aporte:

 

Amar fuerte sin condena

Que hoy sea mi tarea

Mañana sea mi lección

Pasado mi maestría

Doctorado en cariños

Experta tejiendo sueños

Adicta solo a tu apego

Sin eje definitivo

Querer sin ser intrusiva

Desmedidamente, viva

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Desaforadamente libre

Les dejo aquí el origen del nombre que ocupa mi página; nació luego de enamorarme de unas palabras que un día, hace un par de años, coloqué súbitamente en un papel sin saber que inspirarían tanto en mí.

Vive.

Desaforadamente libre

El canto de su risa dibuja sus sueños

Ni ella conoce la trayectoria

de las prepotentes olas que la guían

Pero con una sonrisa

reconoce esa bella incoherencia

divulgando pasiones desconocidas

y bajo la lluvia de luna se deja llevar

En el mar extraviada la sensatez

y ella nadando en la locura

de la felicidad insensata

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Cortocircuito

Fue un cortocircuito que dejó réplicas que de vez en cuando sorprendían.

Qué cosa que una pequeña llama cause tal consecuencia.

Pero no fue solo la llamita,

Fue el aire aquella noche también.

Esa gran compañera que no conocemos

pero que cuando nos damos cuenta de su ausencia la extrañamos,

la que nos peina y despeina con sus caricias,

la que a veces se enoja y nos desordena los papeles,

y que a veces nos hace enojar y buscamos exhalarla.

Esa gran amiga con la que no podríamos vivir

pero que nunca nos hace caso

y que a veces es nuestra cómplice

y así lo fue esa noche.

Ella avivó la llama

y luego de su travesura se escapó,

dejándonos jadeando, apreciándola,

con la mente en blanco pues se llevó todo cuando se fue.

Se llevó las dudas, los temores, pero dejó la llama intacta,

la que ahora vemos bailar sobre la vela que iluminó nuestra energía

Y estuvimos

Y ahí quedamos

Y siguen las réplicas invitándome a volver a estar.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Juguemos

Jugamos

Tú a que tu corazón no dicta

Yo a que mi cabeza sí

Tú a que sabes la solución

Yo a no quererte

Tú a que sabes que volveré

Yo a que sé que no

Juguemos

A que seré feliz con alguien más

Y que tú siempre estarás contento solo

A que podamos volver a encontrarnos

Sin añorarnos

Sin arrepentimientos

Sin volver a amarnos

O seguir amándonos

A que no te lloraré cada fecha en nuestro calendario

A que dejarás de cantarme

A que no querré llamarte

A que dejarás de mirarme

Llámame en tu último día

Y dime quién ganó en este juego.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Turbia espera

Posees una aversión hacia la esperanza

Opinas que la magnitud de la potencial desilusión justifica tu desdeño

Y la verdad es que buscas despedir las esperanzas

Sin saber si ellas irían a presentarse o no

Fantasear con las posibilidades no es esperanzar

Buscar, esperar, proponer es un error

Pero tú te equivocas si piensas que te espero

Te equivocas si crees que preferir una posibilidad a otra

Hundirá mi corazón como un náufrago esperando su salvador

No tengo esperanzas de ti

Porque nunca me dejaste ni saludarlas

Las esperanzas se congelaron en tu despedida

Y ni el más ardiente verano de arabia saudita las revivirá

La única esperanza que tuve es de poder anhelarte

Pero ni una taza de café para despertar mis anhelos dejaste.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

De ti aprendí a enamorarme

Tus besos al sol irradiando mi corazón

y una sonrisa que descrubrí a base de tu amor

son mi alma encontrando el baile a su canción,

la primavera acariciando el invierno con tierno calor

para hacer florecer en mis ojos tu perfección.

 

Y enmarcados en la biblioteca de mis recuerdos

yacen los momentos que nuestro encuentro apasionó.

Enmarcados tus brazos acariciando mis sueños

Enmarcada tu mirada que curiosa me cautivó

Enmarcadas tus caricias dentro de mis más profundos anhelos

Enmarcado cada beso en cada esquina de mi corazón.

 

A esos cuadros huiré cuando necesite extrañarte

para acordarme que de ti aprendí a enamorarme.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Tú que te fuiste

Lo besé y mi corazón se escapó de mí. Fue a buscarte y cada beso suyo me acercó los once mil y un kilómetros a tu cama. No hablamos mientras que mi corazón me gritaba desde el otro lado del mar, queriéndote. En su cama te soñé. En sus brazos te abracé. Cerré los ojos y eras tú acariciándome después de hacer el amor. Por su parte, él se encontraba a seis mil cuatrocientos veinticinco kilómetros de la cama que compartimos. Y lo sabíamos. Nos queríamos con tranquilidad. Era una química que se basaba en parte por nuestros corazones anhelados. No es quitarle el mérito a nuestra relación. Siempre existió esa sutileza. Siempre hubo una atracción que acentuó nuestro conocer. Pero nuestros corazones ya se nos habían escapado.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©