Tanto de todo

Somos compuestos de adjetivos

Los restos de nuestros recuerdos

Consecuencias de amoríos

Somos lo que creemos entender

Y lo que no queremos comprender

Somos la intuición desvelada

Caótica trama aturdida

Bala perdida encontrada

Somos las palabras que escupimos

Y el viento que corta nuestros gritos

Lo que ociosamente sufrimos

Alumnos de lo que vivimos

Caricias que no sentimos

Somos una poesía absurda

Profesora, princesa, y palurda

Lo intangible que nos rodea

Que como pareja insensata

Calla, abraza, y putea

Los hábitos a los que volvemos

Lo que creemos que un día seremos

Qué abstracto lo mucho que somos

Tonos de pedazos de tiempos

No es un lienzo monocromo

Es un arte ser tanto de todo

En esta paleta yo me acomodo


Valentina Reyes, desaforadamentelibre ©

Desaforadamente libre

Les dejo aquí el origen del nombre que ocupa mi página; nació luego de enamorarme de unas palabras que un día, hace un par de años, coloqué súbitamente en un papel sin saber que inspirarían tanto en mí.

Vive.

Desaforadamente libre

El canto de su risa dibuja sus sueños

Ni ella conoce la trayectoria

de las prepotentes olas que la guían

Pero con una sonrisa

reconoce esa bella incoherencia

divulgando pasiones desconocidas

y bajo la lluvia de luna se deja llevar

En el mar extraviada la sensatez

y ella nadando en la locura

de la felicidad insensata

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Cortocircuito

Fue un cortocircuito que dejó réplicas que de vez en cuando sorprendían.

Qué cosa que una pequeña llama cause tal consecuencia.

Pero no fue solo la llamita,

Fue el aire aquella noche también.

Esa gran compañera que no conocemos

pero que cuando nos damos cuenta de su ausencia la extrañamos,

la que nos peina y despeina con sus caricias,

la que a veces se enoja y nos desordena los papeles,

y que a veces nos hace enojar y buscamos exhalarla.

Esa gran amiga con la que no podríamos vivir

pero que nunca nos hace caso

y que a veces es nuestra cómplice

y así lo fue esa noche.

Ella avivó la llama

y luego de su travesura se escapó,

dejándonos jadeando, apreciándola,

con la mente en blanco pues se llevó todo cuando se fue.

Se llevó las dudas, los temores, pero dejó la llama intacta,

la que ahora vemos bailar sobre la vela que iluminó nuestra energía

Y estuvimos

Y ahí quedamos

Y siguen las réplicas invitándome a volver a estar.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Juguemos

Jugamos

Tú a que tu corazón no dicta

Yo a que mi cabeza sí

Tú a que sabes la solución

Yo a no quererte

Tú a que sabes que volveré

Yo a que sé que no

Juguemos

A que seré feliz con alguien más

Y que tú siempre estarás contento solo

A que podamos volver a encontrarnos

Sin añorarnos

Sin arrepentimientos

Sin volver a amarnos

O seguir amándonos

A que no te lloraré cada fecha en nuestro calendario

A que dejarás de cantarme

A que no querré llamarte

A que dejarás de mirarme

Llámame en tu último día

Y dime quién ganó en este juego.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Turbia espera

Posees una aversión hacia la esperanza

Opinas que la magnitud de la potencial desilusión justifica tu desdeño

Y la verdad es que buscas despedir las esperanzas

Sin saber si ellas irían a presentarse o no

Fantasear con las posibilidades no es esperanzar

Buscar, esperar, proponer es un error

Pero tú te equivocas si piensas que te espero

Te equivocas si crees que preferir una posibilidad a otra

Hundirá mi corazón como un náufrago esperando su salvador

No tengo esperanzas de ti

Porque nunca me dejaste ni saludarlas

Las esperanzas se congelaron en tu despedida

Y ni el más ardiente verano de arabia saudita las revivirá

La única esperanza que tuve es de poder anhelarte

Pero ni una taza de café para despertar mis anhelos dejaste.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©

Tócame

No necesitas tocar mi cuerpo para tocar mi alma

Pero si me tocas la guitarra, mis sentimientos se desalman

En cada vibración de cada cuerda

Mis sentidos se desatan

Estalla el estribillo, toda sensatez se descarga

Compones con naturalidad un calor con bufanda

Y recompones los átomos de mis vidas pasadas

Me despliegas de la gravedad que me mantenía anclada

Me quitas todo camino, todo obstáculo, toda cordura

Bailan tus manos tocándome y mi figura

Se convierte en la guitarra que tus dedos transfiguran

No dejes de cantarme

Y sobre todo, no dejes de tocarme.

 


Valentina Reyesdesaforadamentelibre ©